Abandonados a su suerte por las autoridades virreinales, los enfermos de viruela (muru: viruela, huay: casa) fueron socorridos por una imagen de Cristo que, según la creencia, "entró" en una inmensa laja de piedra de las faldas del cerro Shalacoto (2.959 msnm) y permaneció en ella. En este lugar, ubicado en el distrito de Acobamba, a 12 km de Tarma, departamento de Junín, se celebra una de las más importantes peregrinaciones del Perú. En la celebración de esta imagen perviven ritos prehispánicos y predominan elementos como el agua, la tierra y la piedra. Hoy los rituales de adoración se inician la noche anterior con la quema de castillos artificiales. En el día central se realiza una solemne misa en quechua y luego los creyentes depositan su "Carta a Dios".
Posteriormente se regresa a Tarma en una procesión encabezada por el mayordomo, que lidera las festividades, su esposa, y seguida por cuadrillas de danzantes, en la que compiten caracolillos y negritos, que ejecutan la contradanza, los abrecalle y los chutos.
Luego de esta procesión se realiza un almuerzo con tradicionales platos típicos andinos, como el cuy frito con maní y habas. Los días siguientes se baila en las principales calles de Acobamba la famosa chonguinada sobre maravillosas alfombras de flores.